“FIESTA TOTAL BIG BAND” Nuevo material discográfico de Cañaveral

Siempre innovador, el conjunto fundado por Don Humberto Pabón y co-dirigido por su hijo Emir, ha ido un paso adelante, renovando y dando una bocanada de aire fresco a la Cumbia y, en un movimiento audaz, esta noche, la dotación original de Cañaveral se ve enriquecida por el aporte de una big band que, al transcurrir el concierto, fortalece la participación del grupo creando un sonido más robusto, poderoso e inédito en el género.

Don Humberto Pavón sube al escenario presentando cadenciosos pasos de baile. Se acerca al micrófono y grita: “¡Buenas noches, mi gente!”, arrancando un alarido generalizado del público, como señal inequívoca del inicio del concierto. Emir al centro del escenario flanqueado por los vocalistas Julio González y Salvador Martínez y acompañados de seis excelentes e incansables bailarinas – que mudarán vestuario en repetidas ocasiones- empiezan el festejo con “No lo puedo negar” y una sucesión de clásicos de su repertorio: “Echarme al olvido”, “Renacimiento”, “No te voy a perdonar”, “Traición/Olvido”, “Vuelvo a sentir” y “Mala”.

Además, durante la interpretación de algunos temas, caen del techo hacia el público, serpentinas, confeti o papeles multicolores, para matizar el ambiente festivo de la noche que depara sorpresas para todos, con la colaboración de artistas de géneros varios que aportan diversos matices. El desfile de invitados especiales no puede iniciar mejor. Un riff de guitarra rockera es el preludio de la intervención del rapero Big Metra quien, con su vertiginosa vocalización, hace suyo un clásico: “El Pipiripau”.

Es el turno de “Tiene espinas el rosal”, en donde la espigada cantante londinense Jenny Ball, que comanda a los Mexicats, asombra no sólo por su figura, sino por su efectiva ejecución de un solo de trompeta. Sus compañeros de banda aportan el sonido de instrumentos adicionales como el cajón flamenco, contrabajo y guitarra acústica.

El puertorriqueño -especialista en reggaetón- Valentino, canta “La Noche” y desde el escenario dirige al público que, para este momento, baila al son que Cañaveral le toque.

Toca el turno al cantante colombiano Andrés Cabas quien toma las riendas de “Enamorándonos” para añadirle un acento pop engrandecido por el empuje instrumental de los más de 20 músicos que funcionan en perfecta sincronía desde el inicio de esta gozosa presentación.

De este modo frenético, celebrando 22 años de trayectoria -con su alto nivel instrumental y puesta en escena- el grupo pone en evidencia que, en este momento y en este género, donde está Cañaveral, no hay nadie.

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